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Ni tan rápido, ni tan furioso (Honda Accord Coupé V6)

El otro día mi mujer y yo no teníamos mucho que hacer así que decidimos ir al cine. La verdad ni siquiera sabía que había en cartelera y tenía un poco de flojera, pero afuera de mi casa me esperaba un flamante Honda Accord coupé, por lo que pensé que sería mejor salir a manejar con el pretexto de ir al cine que quedarme viendo la tele.

Lógicamente de ida al cine había tráfico y pues manejar en el tráfico en una ciudad grande es casi como ni siquiera manejar, por lo que esperaría hasta el regreso a casa para disfrutar de los 270 caballos que tiene el motor V6 de 3.5 litros del Accord.

De ida todo bien, aunque avanzábamos dos centímetros cada que Júpiter le da la vuelta al Sol, el auto es bastante cómodo. Las plazas delanteras tienen muy buen espacio y la marcha es bastante suave. Como en todo coupé las plazas traseras son un poco una burla, pero como sólo íbamos dos personas pues la verdad no importaba. Otro punto a favor en ese momento es que el coche era automático, no hay como mucha opción en eso ya que en México sólo se vende con la caja automática de 6 velocidades.

El estar tanto tiempo detenido en el tráfico te da oportunidad de apretar todos los botones que hay en el tablero, y en el caso del Accord son bastantes. A pesar del gran número de botones, de alguna manera extraña el diseño de nave espacial de ciencia ficción japonesa de 1987 que tiene el tablero y la configuración de los mismos hacen que sea bastante fácil controlar todo lo necesario… y todo lo necesario es el radio y el aire acondicionado, todos los demás botones la verdad a quién le importa para qué sirven.

Llegando al cine resultó que había función para Rápidos y Furiosos así que decidimos verla. Es una película palomera sin más. Definitivamente es mejor que la segunda parte de la franquicia, y le bajaron a la onda de las piñatas con ruedas para invertirle un poco más a la historia, pero de todos modos como que no cuaja, así que ni de uno ni de otro. La verdad la recomiendo sólo para un fin de semana sin nada que hacer y rentada, lástima por que la verdad prometía mucho más. O tal vez no prometía y soy un motorhead empedernido.

Al final en realidad no importaba que la película no hubiera estado tan buena, el verdadero motivo por el cual había salido de mi casa fue para probar el auto y ahora estaba a punto de hacerlo.

El motor era todo lo que esperaba. Los ingenieros de Honda son unos genios e hicieron un excelente trabajo con este V6. A pesar de ser un motor “grande”, el sistema i-VTEC sigue entregando está sensación de empujar más cuando se encuentra en la parte alta del tacómetro, justo como su hermano de cuatro cilindros.

La suspensión está bien balanceada y al igual que la dirección logra un buen balance entre comodidad y deportividad. Siendo honestos se va un poco de frente, pero nada exagerado la verdad y pues es cosa como muy normal y esperada tomando en cuenta que es tracción delantera… espera, ¿qué? ¿Tiene 270 caballos y es tracción delantera? ¿En serio hicieron un coupé deportivo de más de 250 hp y lo hicieron de tracción delantera?

Sí, en serio. Al utilizar la plataforma de la versión sedán lo que nos están vendiendo en realidad es un auto familiar disfrazado de deportivo. Aunque tiene unos cambios pequeños por aquí y por allá dónde nos damos cuenta que en realidad es un sedán familiar incómodo (para los idiotas de atrás) es en la transmisión.

La caja automática no tiene ningún tipo de cambios manuales y tampoco hay un botoncito de sport o algo así perdido en la consola del USS Enterprise, nada.

Yo se que muchas cajas automáticas dicen tener cambios manuales y en realidad sólo tiene unos pedazos de plástico detrás del volante que te hacen creer que tienes algo de control cuando es una mentira, pero en un coupé deportivo sería bonito por lo menos pretender que bajo una velocidad cuando yo quiero antes de entrar a la curva, aunque el que sepa lo que hace es el coche y no yo.

O que tenga un botón de sport que únicamente prenda un foquito en el tablero y que su función real es hacerme creer que la suspensión se endurece y la respuesta del acelerador es más rápida cuando en realidad no pasa nada.

Muchas veces no se trata de lo rápido que puedes ir sino de la sensación de manejo que el coche te puede dar, y justo en ese aspecto el Accord coupé se queda corto. Es un gran auto pero la verdad no me lo compraría. Es más, creo que hasta prefiero el Altima coupé, cuestan lo mismo y el de Nissan por lo menos me hace creer que se medio manejar, aunque él lo haga todo.

¿Para qué $%&&/($ trajeron el Safrane?


Ya lo había comentado con el 207 Compact. Que manía de las marcas por tratar de tener al menos un modelo en cada segmento del mercado. Y el Safrane es el mejor, ¿peor?, ejemplo de esto. En el segmento de los sedanes medianos, Renault venía compitiendo con relativo éxito con el Laguna. Aunque su carrocería híbrida entre sedán y hatchback generaba las mas diversas reacciones, era en general un muy buen vehículo, con excelentes acabados, espacioso, cómodo y con algunos elementos de confort y tecnología ausentes en todos los demás competidores del segmento. Mecánicamente, aunque no era muy potente, era delicioso manejarlo, sin queja en general.

Con el aumento en la cotización del Euro, la importación de este vehículo se volvió prohibitiva para Renault de México. ¡Y oooooohhhhh!, ¿cómo iban a quedarse sin representante en el segmento de los sedanes medianos? ¿Cómo dejar de ser una amenaza terrible para Accord, Altima, Malibú y demás mortales americanos y japoneses? Ante tremenda mancha al honor Galo, la empresa volteó a ver a su socio coreano, Samsung, y encontró lo que sería el nuevo referente en el segmento: ¡El Safrane!

De entrada, quitando los faros y la parrilla, pues feo , feo, no es. Incluso la parte trasera es bastante agraciada. Por dentro los asientos son muy comodos y los plásticos se ven de buena calidad. Peeeeeeero, mientras todos los demás competidores con motor V6 sobrepasan los 220 caballos de potencia, Renault sale con la batea de babas de traer un poderoso 6 cilindros, de 2.3 litros y 170 HP. Son chingaderas. Es la misma potencia que obtienen con el 4 cilindros de 2.5 litros del Koleos. Que alguien me explique cómo lograron hacer un 6 cilindros de 2.3 ridículos litros. No tiene pistones, deben de ser cotonetes, Q-tip con cabeza de metal. Moverse en las calles de Las Lomas o Huxquilucan es una verdadera proeza, sobre todo si te toca detenerte en la punta de alguna empinada subida. Es mas fácil salir de esa situación en un Vocho con baja compresión que con este sedán. Y aunque en precio es bastante mas económico que el resto de los competidores, eso no justifica querer competir con ese motor.

Si tan buen papel están haciendo con Koleos, ¿por qué echarlo a perder con este matalote? Al igual que con el Euro Clio, creo que pronto veremos la salida del mercado mexicano de este taxi de hotel en Seúl, pero que aquí nos quisieron vender como un elegante y ágil (así dice la página web de Renault) sedán mediano.

¿Que les pasa a las marcas francesas en México? Aún cuando al menos Renault tiene el apoyo de Nissan, creo que pronto, junto con Peugeot, se estarán preguntando ¿Y ahora, quién podrá defendernos?

Eclipse total... ¿del corazón?

¿Por qué traducen las canciones? ¿Qué no saben que cuando alguien escribe en cierto idioma busca que la rima y el verso tengan sentido en esa lengua?

Hay pocas cosas que odio tanto como las canciones cursis traducidas. Detesto las versiones de Brian Adams y de Bon Jovi en español. Si querían cantar en español hubieran escrito algo en ese idioma, o por lo menos conseguido a alguien que les escribiera algo nuevo, no traducir su apestosísimas rola que aparte pondrán una y otra vez en diversas estaciones de radio para que al final hasta existan versiones en pasito duranguense y música andina de rolas como Eclipse total del corazón… mai.

Es una muy mala idea tomar algo tal vez no tan bueno pero aceptable, y echarlo a perder de esa manera tratando de cambiarlo para que alguien más se sienta atraído. Si el concepto original iba dirigido a cierto público, el hecho de cambiarle algunas cosas no hará que sea un buen producto para otro segmento.

Algo parecido le pasa el nuevo Mitsubishi Eclipse. Para 2009 dicho automóvil sufrió un re-styling que la verdad no estoy seguro si le viene muy bien. Cambiaron la parrilla por una un poco más grande que no se ve del todo mal, el problema empieza con las nuevas fascias, los faldones laterales y el ridículo alerón trasero de tendedero que tiene.

El diseño anterior era un auto bastante moderno con un estilo atrevido pero bien logrado, basado completamente en la forma de una gota de agua. Cuando esa generación del Eclipse llegó al mercado gustó mucho gracias a su estética agresiva.

Lamentablemente no tuvo el éxito que la marca esperaba debido a su falta de potencia en comparación con la competencia, y más aun por como se veía. Uno esperaba que un coche que se viera así fuera igual de rápido que el Mach 5 pero lamentablemente nunca pasó. Los ejecutivos de Mitsubishi sabían que tenían que cambiar algo para aumentar las ventas y lo hicieron, solo que en lugar de cambiar lo que se necesitaba pareciera que entraron a la catafixia y escogieron la puerta equivocada.

En lugar de hacer mejoras a la parte mecánica decidieron cambiarle la estética para hacer que pareciera aun más rápido, esta vez no por medio de la aerodinámica, sino por medio de una estética que se asemeja a lo que usan los muchachos que arreglan sus coches para que sean más rápidos, vulgarmente llamados ricers cuando el auto en cuestión es japonés.

¿Por qué querría comprar un coche que parecer ricer pero que ni siquiera se mueve como uno? Por que la mecánica está intacta, sigue teniendo el mismo motor V6 de 3.8 con 263 caballos de fuerza el cual es muy bueno, en serio, pero no empuja lo suficiente en un coche como el Eclipse. Y para rematar es de tracción delantera por lo que todo el peso está en la punta del auto.

El comportamiento del coche también sigue siendo igual, con tendencia clara al subviraje aunque fácil de controlar, predecible y con muy poco body roll.

En el interior tampoco cambió nada, tiene los mismos plásticos de calidad aceptable y sigue siendo estéticamente plano. La verdad no tiene como que gran chiste, creo que es demasiado gris.

La verdad el Eclipse era un coche que fallaba en algunos departamentos los cuales uno esperaba corrigieran con el nuevo facelift, pero parece que lo único que les importó fue que pareciera “más para chavos” o algo así.

Hay muy pocas cosas en las que gastaría 340 mil pesos, y un Eclipse que ni siquiera tiene entrada para iPod no es una de ellas.

Al final el Eclipse peca de morder más de lo que puede masticar. Probablemente si tuviera el motor del Evo con la tracción integral no sólo no me molestaría el alerón y el color amarillo con el que lo promocionan, seguramente pensaría que se ve bien.

Este coche es Eclispe Total del Amor por Yuridia cuando podría ser Total Eclipse of the Herat de Bonnie Tyler, ninguna de las dos es una super canción, pero por lo menos la original se ha vendido a lo bestia por muchísimos años.